Antes de borrar el teléfono antiguo, confirma que el nuevo permite verificar las cuentas necesarias. Si lo perdiste, ve a recuperación. En Google Authenticator, borrar una entrada sincronizada puede borrarla también en otros dispositivos.

Anota qué cuentas dependen del cambio

Incluye correo y gestor de contraseñas, no solo el exchange. Si el buzón de recuperación depende del mismo teléfono, trasladar una entrada del exchange no resuelve todo el acceso.

Distingue el código temporal de una clave o QR de configuración que genera códigos futuros. Los códigos de recuperación siguen las reglas de cada servicio; las claves de acceso tienen su propia sincronización. Identifica las copias protegidas por servicio y fecha; «código de verificación» es demasiado ambiguo.

Busca los pasos de recuperación que aún dependen del teléfono viejo

Supón que el exchange usa Authenticator, la sincronización usa una cuenta de Google y esa cuenta solo puede verificarse en el teléfono viejo. Tener la sincronización activada no resuelve el primer acceso si pierdes ese teléfono. Empieza preguntándote cómo podrías comenzar sin él.

Anota pistas de las cuentas y métodos de recuperación, sin contraseñas ni códigos cambiantes. Dos entradas con nombres parecidos necesitan suficiente información del servicio y la cuenta para distinguirlas.

Acceso necesarioPregunta antes de cambiar
Cuenta del exchange¿Qué verifica el acceso además de la contraseña y dónde empieza la recuperación?
Cuenta de sincronización¿Puedo entrar sin el teléfono viejo?
Correo de recuperación¿Puedo leerlo en un dispositivo fiable y usar sus métodos de recuperación?
Material guardado¿Para abrirlo necesito el teléfono que voy a sustituir?
Ayuda pública de Google en chino sobre sincronización y hora del sistema. No aparecen cuentas, códigos temporales ni QR de exportación.
Ayuda pública de Google en chino sobre sincronización y hora del sistema. No aparecen cuentas, códigos temporales ni QR de exportación. Página pública oficial. Captura de septiembre de 2026. Abre la imagen para ampliarla; la página puede cambiar.

Si conservas el teléfono antiguo, identifica el método

En Google Authenticator, las entradas guardadas en una cuenta de Google pueden sincronizarse al entrar en el nuevo dispositivo; las no sincronizadas pueden exportarse e importarse. Sigue las instrucciones oficiales. Otros autenticadores necesitan su propia documentación.

Trata el QR de exportación como un secreto. Escanéalo directamente con tu nuevo teléfono, sin chats, álbumes compartidos o lectores web. Cuando aparezca la entrada, verifícala en la página oficial de la cuenta con una comprobación de seguridad que no mueva fondos. No uses un retiro como prueba.

Si falla, revisa entrada, cuenta, vigencia y hora del sistema. Google Authenticator actual utiliza la hora del dispositivo; una guía antigua sobre corrección dentro de la aplicación puede no corresponder. Conserva una sesión de confianza y el teléfono anterior mientras investigas.

Dos entradas con el mismo nombre no justifican borrar una

Podrían ser importaciones repetidas o dos cuentas con la misma etiqueta. Compara el servicio, la pista de la cuenta y tus registros, y verifica en la cuenta oficial correspondiente. Borrar una entrada para ver cuál funciona es especialmente arriesgado cuando se sincronizan las eliminaciones.

Que los dígitos difieran en un instante tampoco resuelve la duda. Comprueba cuenta, momento de generación y hora del sistema. Para pedir ayuda bastan el nombre de la entrada y el mensaje de error; la clave de configuración no tiene que salir de tus dispositivos.

Teléfono perdido: recuperar acceso y retirar el ajeno

Utiliza sincronización o material válido por el proceso oficial, si lo tienes. Sin ello, solicita el restablecimiento al servicio bloqueado: al exchange por su cuenta o al proveedor del correo por su buzón. El autenticador no puede recuperar todos esos servicios.

Empieza por una sesión fiable que todavía funcione.

Úsala para consultar las opciones sin cerrar sesión a propósito. No garantiza evitar la comprobación de identidad ni las restricciones de seguridad vigentes. No planifiques un retiro urgente con el plazo de recuperación de otra persona.

Si robaron el teléfono o alguien puede desbloquearlo, recuperar tu acceso solo resuelve parte del problema. Sigue los procesos oficiales de dispositivo y cuentas para bloquear, revocar acceso o cambiar factores afectados. No mantengas acceso ajeno activo para conservar una sesión.

Una solicitud de recuperación puede requerir demostrar que la cuenta es tuya y configurar una nueva forma de verificación. Terminar una parte no demuestra que todos los dispositivos antiguos hayan perdido acceso. Lee los pasos posteriores y revisa por separado dispositivos, avisos y métodos de recuperación.

Si sigues sin acceso, deja de planificar un pago inmediato con esa cuenta. Explica si perdiste el teléfono, el número o el material de recuperación; «se rompió el autenticador» resulta demasiado impreciso. No uses la cuenta de un desconocido ni envíes documentos a quien prometa acelerar la aprobación.

Conservar una sesión útil es un consejo para dispositivos fiables. No justifica dejar conectado un teléfono robado que otra persona pueda utilizar.

Los SMS, el correo y las claves de acceso también cuentan

Cambiar de teléfono afecta a más de una aplicación.

La verificación por SMS sigue al número y a la SIM, no al aparato. Si además cambias de número, pasas de SIM física a eSIM o dejas la tarjeta antigua sin activar en un cajón, la vía que entrega los códigos queda cortada antes de empezar. El orden más seguro es comprobar que el número recibe mensajes en el teléfono nuevo y después tocar la verificación de las cuentas.

El correo es la línea que más se salta. Muchos procesos de recuperación terminan en el buzón, y ese buzón puede tener su propia verificación en dos pasos. Si ese paso vive también en el teléfono antiguo, la cadena vuelve al punto de partida. Trata el correo como una cuenta que hay que migrar por sí misma.

Cómo se traslada una clave de acceso depende de dónde la guardes: el gestor de contraseñas del sistema, una cuenta de navegador o una aplicación aparte. Suele viajar con ese guardián y no con el autenticador. Dale su propia línea en la lista, anotando si la cuenta usa autenticador, SMS o clave de acceso, y de dónde se recupera cada uno. Apuntadas juntas como «doble factor», cuesta distinguirlas el día que hacen falta.

¿Podrás recuperar la copia sin el teléfono?

Haz dos comprobaciones: si puedes obtenerla sin el dispositivo antiguo y si otra persona puede obtenerla desde una carpeta compartida o correo comprometido. Guardarla solo en el teléfono falla en lo primero; exponer claves sin protección falla en lo segundo.

Volver a vincular un autenticador no es trasladar una entrada existente. Tras una nueva vinculación, actualiza la recuperación según el servicio; no supongas que la clave anterior sirve. Gestiona por separado los códigos de un solo uso. Un QR de configuración no deja de ser sensible porque cambie el número temporal visible.

Una sugerencia más sobre el orden: deja funcionando una cuenta en el teléfono nuevo antes de empezar la siguiente. Migrarlas todas de golpe complica saber dónde falló algo; de una en una es más lento, pero cada resultado se comprueba al momento. Durante todo el proceso, no restablezcas todavía el teléfono antiguo: hasta que el nuevo verifique correctamente, es tu única marcha atrás.

Una copia que se abre puede ser la versión equivocada

Supón que volviste a vincular una cuenta el mes pasado y guardaste un archivo llamado «QR del exchange». Poder leerlo no demuestra que contenga la configuración actual. Registra la fecha y una pista de la cuenta sin poner el secreto en el nombre del archivo.

El cifrado ayuda a proteger el material guardado, pero necesitas poder abrirlo. Una copia accesible solo desde el teléfono perdido no resuelve esa pérdida. Las copias sin conexión también necesitan cuidado: el papel puede deteriorarse, el soporte puede fallar y otras personas pueden encontrarlo. Elige un método que puedas mantener.

Revisa el material en equipos que controles. No subas los QR de configuración a servicios de reconocimiento ni los dejes en impresoras compartidas. Si se filtraron, sigue el proceso del servicio afectado para sustituir la verificación; borrar tu foto no borra la copia de otra persona.

Borrar una entrada no es retirar un dispositivo

Google indica que borrar una entrada sincronizada la elimina en los dispositivos sincronizados. Haber verificado el teléfono nuevo no permite borrar tranquilamente las entradas una a una en el antiguo.

Confirma que puedes acceder a tus cuentas y recuperarlas; después sigue el proceso de entrega o borrado del fabricante. Según Google, «Usar Authenticator sin una cuenta» elimina los códigos guardados de tus cuentas de Google y los almacena en el dispositivo actual. Dejarán de estar disponibles en tus otros dispositivos. No uses esta opción para intentar cerrar la sesión solo en el teléfono antiguo.

Revisa correo, gestor de contraseñas, nube y otras sesiones al entregar el dispositivo. Retira accesos obsoletos tras el cambio. Cuando sea posible, cambia teléfono, correo y autenticador por separado, verificando cada paso. Ante notificaciones dudosas, consulta la guía de mensajes.

Si vas a vender, regalar o reciclar el equipo, comprueba acceso y recuperación antes de borrarlo. Después revisa el acceso del dispositivo antiguo desde las cuentas que conservas. Que desaparezca el icono de una aplicación no demuestra un borrado seguro.

El cambio termina cuando tú puedes seguir usando las cuentas importantes y sus métodos de recuperación. No exige probar un retiro ni mostrar la copia a quien te ayuda a mover archivos.